Dicen que cuando vienes a Roma, tienes que ir a ver al Papa si o sí, aunque nosotros lo que creemos firmemente es que cada vez que pises la capital italiana debes ir a visitar el Coliseo. Si quieres aprender más sobre uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, en este post, te dejamos toda la información sobre el Coliseo de Roma.

Historia del Coliseo

Conocido también como el Anfiteatro Flavio, en honor a la Dinastía Flavia que es la que estaba en el poder cuando se construyó, pasó a llamarse posteriormente Colosseum, en parte gracias a la estatua del Coloso de Nerón que existía en las inmediaciones del edificio. Este monumento fue construido en el siglo I. Exactamente, se inauguró en el año 80 d.C y se construyó con la finalidad de demostrarle al mundo lo grandioso que podía llegar a ser el Imperio Romano por aquel entonces.

Un poco más adelante, cuando el emperador Domiciano estaba en el poder, este realizó una serie de remodelaciones y construyó una galería en la parte superior del Coliseo para poder aumentar así la capacidad de las personas. También construyó un hipogeo y una serie de túneles que se utilizarían para albergar a los animales y los esclavos.

Interior Coliseo de Roma

Características del Coliseo

El monumento como tal está construido sobre un espacio de 6 metros de profundidad y, parar poder empezar las obras tuvieron que remover más de 30.000 toneladas de tierra. El subsuelo era el lugar que ocuparían los animales, esclavos y artistas cuando los espectáculos llegaron al edificio.

Una vez finalizada esta parte, se continuó con la construcción del podio. Allí, se sentarían los personajes más importantes y destacados de la época: dignatarios, senadores, emperadores… Está construido a partir de tres capas de piedra de travertino y, para poder unirlos, se utilizó bronce fundido. Por su parte, el resto de los muros se elaboraron a partir de topa, una piedra ligeramente menos pesada que la travertina.

La construcción de los niveles superiores fue la parte más complicada de la construcción de dicho edificio, ya que, entre otras cosas, tuvieron que lidiar e imaginar técnicas que consiguiesen que el Coliseo no se desmontase por su propio peso.

El terreno de juego propiamente dicho está compuesto por un óvalo de 75 metros por 44 metros y, en realidad, se trata de una de una plataforma de madera cubierta por arena.  Justo ese sería el lugar donde se producirían las peleas de gladiadores y demás eventos de la antigua roma.

Actualmente, en su interior alberga un museo dedicado al dios griego Eros y, aunque se dedica a fines meramente turísticos, todavía alberga algún que otro evento, como por ejemplo el Via Crucis del Viernes Santo, el cual está presidido por el Papa.

Información útil del Coliseo

Si quieres acceder al Coliseo de Roma y visitarlo tranquilamente, esta es la información que necesitas saber:

  • Horario. Está abierto al público de marzo a agosto, entre las 8:30 h y las 19:15 h; reduciendo su horario de cierre en septiembre hasta las 19 h y en octubre a las 18:30 h. Entre noviembre y febrero, el horario es de 8:30 h a 17:30 h.
  • Días de cierre. El Coliseo de Roma permanecerá cerrado el 1 de enero y el 25 de diciembre.
  • Precios. La entrada general contempla el acceso al Coliseo, al foro y el Palatino, siendo el precio de esta de 16 €.

El siguiente paso ya es recorrer uno de los edificios con más historia de la ciudad, ¿a qué esperas?

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